He comido en muchísimos restaurantes cubanos, y la comida de aquí no tiene comparación. Me sentí como en casa desde el primer bocado. Son unos genios. Estoy embarazada y nada me había abierto el apetito como la comida de este lugar. Sin duda volveré una y otra vez.Además, las porciones son tan generosas que me sobró para el día siguiente, y al recalentarla sabía como recién hecha, sin ningún sabor extraño ni a comida recalentada. Se nota que cocinan al momento con ingredientes frescos. Se queda cómo el #1 para mi